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Reseña
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He aquí la continuación del anterior libro del
autor, Drogas y Cultura de Masas (España 1855-1995); aunque en cierta manera no
es sólo la continuación, sino también una extensión del mismo.
Si el primer texto versa sobre la historia de las drogas en
España, analizando la situación desde mediados del siglo XIX hasta finales del XX, en
esta ocasión el relato se centra en el descubrimiento, interés y empleo de las drogas
psiquedélicas en España durante el siglo XX, sobretodo analizando el impacto y las
reacciones que han tendido diversos ámbitos de la sociedad.
Depositario de una gran cantidad e información, que es presentada de
una forma muy dinámica, este estudio se abre con la enumeración de documentos de
principios de siglo XX, que para sorpresa de much@s muestran que, por ejemplo, el
conocimiento del empleo ritual del peyote por pueblos mexicanos, con descripciones de sus
efectos místicos y espirituales, ya circulaban por la prensa ibérica a principios de
siglo XX.
Esto en cuanto a los orígenes de la curiosidad por los
enteógenos. La parte central del libro es el relato de la revolución psiquedélica que
se produjo en la sociedad española durante los años setenta -con un retraso respecto a
los pioneros EE.UU.- con la aparición de los primeros hippies, el asentamiento de un
núcleo en la isla de Ibiza (Eivissa) -punto de tránsito internacional en la ruta hacia Goa
y la India-, así como las inevitables controversias en la prensa.
Quizás una de las partes más documentadas del libro -y más
sorprendentes a la vez que inesperadas- es la investigación del empleo terapéutico de la
LSD en la práctica totalidad de facultades de medicina españolas, así como en numerosos
hospitales, lugares en los que llevaron a cabo estos estudios muchos psiquiatras cuyos
nombres figuran entre las eminencias psiquiátricas estatales.
En lo referente a los 90, sobre el resurgir del interés por la
psiquedelia, el autor nos relata por un lado la influencia y el uso de
enteodélicos por determinados
círculos creativos, y por otra la aparición de un movimiento más discreto que no paró
de organizar congresos, charlas y conferencias multidisciplinares sobre la temática
(Fericgla, Escohotado y las mil visitas de Ott, los Shulgin...).
Cabe señalar que este estudio se ha llevado a cabo gracias a la
enorme curiosidad del autor por el tema, a una vocación casi obsesiva para recopilar
documentación y a su facilidad memorística para enlazar temas, sin despreciar la
facilidad de acceso a la información que le proporciona su labor de bibliotecario.
Si bien este trabajo se centra en la desvelación que los enteógenos
han aportado en el ámbito ibérico, las conclusiones, dichas y acontecimientos, vistos de
forma esquemática o genérica, son extrapolables a cualquier otro país de
cultura.
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