|
Reseña
Un nuevo año, un nuevo número de la revista Ulises. Ya vamos por el 7. Como
es de esperar en una publicación cuyo subtítulo reza revista de viajes
interiores, nos seguiremos moviendo
por ella acompañados de la meditación zen y de los efluvios de la
psiquedelia occidental. Pero en este caso los dos temas estrella de Ulises
quedan ligeramente minimizados, y en este número nos extenderemos un poco
más allá.
La apertura del ejemplar corre de la mano de un par de artículos sobre la
meditación. Por una parte una consideración sobre la visión
utilitarista que occidente empieza a mostrar sobre esta técnica espiritual
milenaria: si bien en unos primeros momentos la ciencia occidental rechazó
la meditación como algo infantil y carente de sentido, actualmente le va
dando más cancha, pero como no podía ser de otro modo, en campos 'prácticos'
de interés para la psicología occidental: como un remedio para combatir el
estrés, para tratar desordenes mentales, para aumentar la concentración...
Pero el autor del pequeño ensayo se pregunta: ¿y qué hay del propósito para
el cual fue ideada la técnica de meditación: la Liberación? Sigue a
esta consideración un capítulo de uno de los libros del
maestro Dhiravamsa.
Siguiendo la tradición de incorporar una entrevista en cada Ulises, esta vez
nos vamos de la mano de J.C. Usó para conocer los puntos de vista del
cantautor Pi de la Serra acerca de su música, y sobretodo acerca de su
transformación en el uso de sustancias psicoactivas, particularmente las
enteogénicas: de los trips de la risa de los 70 a las introspecciones y
desarrollo personal de la actualidad. Y puestos a ensoñar, uno de los
artículos más mágicos de la revista viene de la mano de una soñadora
peruana, que en este caso sin la ayuda de los enteógenos nos desvela la
necesidad de seguir el camino interior personal para procurar salvar el
planeta de la tontería que lo afecta en estos momentos.
Un digerible artículo sobre los recientes estudios sobre la muerte, repasando
la labor de Kübler-Ross o Moody; un extenso ensayo sobre el refinado del
opio, sus técnicas fumatorias y los riesgos de las adicciones; un magnífico
estudio sobre la Sal -este mineral que insistimos en refinar, como el
azúcar, el trigo o el arroz, y del que nos perdemos lo mejor, a la vez
que nos intoxicamos con este pálido reflejo de su fuerza original, que
llamamos sal de mesa-; y un
denso ensayo sobre la obra del gran psicólogo suizo C.G. Jung, desde sus
inicios con Freud, la ideación de su obra con el proceso de individuación,
los arquetipos, las sincronicidades... completan este número de la revista,
que nuevamente complacerá y no defraudará.
|